No me puedo sustraer al fenómeno deportivo que tanto interés despierta entre los aficionados al remo en este país. Las regatas de traineras se han convertido en los últimos años en un deporte al que se han enganchado propios y extraños.
Una gran plantificación comercial, un marquetíng envidiable, unas inversiones millonarias y un despliegue informativo sin precedentes, todo ello en manos de una empresa que ha sabido llevar su producto a todos los rincones, ha hecho que un deporte que hace unos años tenía alguna que otra dificultad, ahora se haya convertido en un espectáculo de masas, y al que recientemente se ha incorporado la participación femenina, que en el móvil se produce desde hace muchos años.
Este año nuevamente la competición, ha tenido dos tipos de tripulaciones, las que se nutren de alguna forma del banco móvil y las que no. Este detalle afecta a la competición de móvil ya que cuanto antes terminen los remeros la temporada de móvil, antes se incorporan a la trainera, y ese es un aspecto que abría que tratar con seriedad. Una modalidad no tiene que sufrir las consecuencias de las servidumbres organizativas de la otra.
Dejando a un lado estos comentarios, me gustaría centrarme en lo interesante que ha estado la temporada, y sobre todo del brillante broche que la tripulación de Kaiku, ha puesto a la competición, imponiéndose con total autoridad al resto, en las regatas de la Kontxa.
Se pueden hacer infinidad de lecturas más o menos críticas, a cerca de los tan traídos y llevados fichajes, las normas de la liga contra las de la Kontxa, en dinero que manejan unos u otros, etc...
A mi me interesa resaltar, que para participar en esta competición hay que tener una preparación muy seria, unos cuidados profesionales y una dedicación que en otros deportes está mucho mejor pagada.
Me quedo con la ilusión de los deportistas, con el esfuerzo, con la preparación, con las emociones, las suyas y las de los seguidores, las decepciones, la tristeza de quienes no han estado a la altura que esperaban, la fiesta en el muelle de Donostia,... un montón de sensaciones, de imágenes, de sentimientos que los deportistas y los aficionados comparten en buen a medida y que nos hacen pasar ratos inolvidables.
Zorionak a la tripulación de Kaiku, un excelente trabajo de su preparador José Luís Korta, les ha llevado a la cima del remo. A los remeros, a todos sin excepción, mi reconocimiento y mi admiración, por ese esfuerzo y esa ilusión que le ponen a lo que hace.
Los que practicamos este deporte, lo sentimos y lo amamos, sabemos lo que estos chicos y chicas han sentido y disfrutado en estos meses. Continuaremos haciendo remeros y remeras desde la base para que algún día tengan oportunidad de probar lo que se siente en una trainera.
16 septiembre 2009
REGATAS DE LA KONTXA
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