No es ningún descubrimiento a estas alturas, que la nieve que hace unos días nos visitó, cambió durante algunas horas "el vestido" de nuestra ría. El paisaje en el que nos vamos moviendo durante muchas horas a la semana, se volvió distinto y hasta desconocido en algunos rincones...
Resulta novedoso, pasear por la orilla de este Bidasoa, con disfraz invernal, tratando de ver novedades en un paisaje que casi me lo sé de memoria... Resulta de lo más refrescante, encontrar blanco donde normalmente hay verde, o amarillo, en fin, que lo diferente, lo que no es habitual, de vez en cuando sirve para valorar mas lo de todos los días...
Me encontré con la "Pilar", ese batel de fibra fondeado junto a "Carrillo", cubierto de una estola blanca que todavía la hace más elegante si cabe... Bien saben mis compañeros, la infinidad de miradas, que le hemos echado a "nuestra Pilar", esa embarcación que nos encontramos, cada vez que subimos hacia Behóbia, y cada vez que bajamos "por Recondo"...
La silueta de esa embarcación, me recuerda a otra que en mi infancia, llenaba muchas horas de "sueños de remero" y que estaba fondeada junto a la fábrica de Arín y Embil, en Orio. Aquella, mas antigua, de madera, pintada en blanco con un ribete amarillo fue durante un tiempo nuestro sueño inalcanzable, "Tximista", era rápida como un Ferrari. ¡Que tiempos aquellos!
Pero volviendo a nuestra Pilar, hay que decir que siempre la tenemos presente..., y alguna vez que no la hemos mirado bien, nos ha arrebatado algún remo... "La pilar es así", o le prestas la atención debida, o te puede dar un susto...
Este río nuestro, aunque a mi me parece una Señora y prefiero llamarlo ría, nos da cada día un motivo para poder pensar, una escena diferente para poder observar, o simplemente nos simplifica la vida y el tiempo, para poder soñar...
¡Que bonita estaba la ría, vestida de blanco!






0 comentarios:
Publicar un comentario